El 15 de agosto de 1977, un radiotelescopio de la Universidad Estatal de Ohio registró algo que, casi medio siglo después, sigue sin explicación definitiva. Es la señal Wow!, uno de los misterios más famosos de la astronomía.
Qué se captó
La señal fue detectada por el radiotelescopio Big Ear y duró unos 72 segundos. Provenía de la zona oriental de la constelación de Sagitario.
PUBLICIDAD
Cuán fuerte fue
Su intensidad fue unas 30 veces superior al ruido de fondo, la mayor anomalía registrada hasta entonces por un radiotelescopio.
La frecuencia
PUBLICIDAD
La señal estaba cerca de los 1.420 MHz, la línea de emisión natural del hidrógeno neutro, con un ancho de banda menor a 10 kHz. Esa frecuencia es considerada especial por los científicos que buscan señales de inteligencia extraterrestre.
El "Wow!"
El astrónomo Jerry R. Ehman encontró la señal días después, mientras revisaba el papel de impresión de la computadora. Entusiasmado, escribió "Wow!" al margen. Esa anotación dio nombre al fenómeno.
PUBLICIDAD
No volvió a aparecer
Los intentos posteriores de volver a detectarla en la misma dirección no encontraron nada inusual. Eso complica su estudio, porque un fenómeno que no se repite es difícil de verificar.
Las explicaciones
PUBLICIDAD
La hipótesis de un origen extraterrestre existe, pero no está comprobada. Ehman sospechaba que pudo ser una señal terrestre reflejada en basura espacial, aunque también mencionó la posibilidad de una ráfaga rápida de radio.
En 2017, Antonio Paris atribuyó la señal a nubes de hidrógeno de dos cometas, una idea que otros investigadores, como Chris Lintott, cuestionaron. En 2024, la Universidad de Arecibo planteó que pudo deberse al brillo repentino de una nube molecular fría provocado por emisión estelar.
Un misterio abierto
PUBLICIDAD
El origen de la señal sigue sin resolverse. Mientras tanto, es un símbolo de la búsqueda de vida inteligente: un único dato, 72 segundos, que alcanzó para inspirar décadas de debate.