En un campo de la provincia de Buenos Aires apareció una pieza que reescribe los libros de paleontología sudamericana: el colmillo de mastodonte más grande jamás registrado en el continente.
El hallazgo se produjo en un campo de la zona de Bajo del Tala, partido de San Pedro, a unos 170 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires.
Lo encontró un equipo de prospección del Museo Paleontológico "Fray Manuel de Torres" de esa ciudad bonaerense, que trabaja de forma habitual recorriendo barrancas y cortes de terreno en la zona en busca de restos fósiles.
Para la delicada tarea de extracción se sumó el Grupo Conservacionista de Fósiles del museo, un equipo de voluntarios especializado en el rescate de piezas paleontológicas.
La defensa pertenece a un ejemplar de Notiomastodon platensis, la especie de mastodonte que habitó Sudamérica durante el Pleistoceno.
Sus dimensiones son las que la convirtieron en récord: 2,34 metros de largo medidos sobre la curvatura externa, con 20 centímetros de diámetro en la base y 10 centímetros en el extremo.
Los especialistas calculan que el fósil tiene alrededor de 500.000 años de antigüedad, correspondientes a sedimentos del Pleistoceno.
El hallazgo fue avalado por investigadores de la Universidad Nacional de Rosario, quienes confirmaron que se trata de la defensa más larga documentada hasta ahora en toda Sudamérica.
La nueva pieza superó al anterior récord, que pertenecía al propio museo de San Pedro, hallado años atrás en esa misma zona. Y también dejó atrás a un antecedente histórico: en 1876, el naturalista Florentino Ameghino había descripto una defensa de 2,05 metros, que durante más de un siglo fue una referencia obligada para los estudios sobre la especie.
San Pedro es, desde hace años, una zona clave para la paleontología bonaerense gracias a sus barrancas y cortes de terreno, que dejan a la vista materiales de miles de años de antigüedad.
El director del museo explicó que una vez a la semana se hacen prospecciones en diferentes lugares del partido de San Pedro, sobre todo donde hay barrancas o cortes en el terreno que permiten ver materiales antiguos.
El colmillo quedará bajo resguardo del Museo Paleontológico de San Pedro, que suma así una nueva pieza de valor científico a su colección, en un hallazgo que amplía lo que hasta ahora se sabía sobre el tamaño máximo que podían alcanzar los mastodontes en Sudamérica.